Un hombre creyó en los hombres. Un día vio que uno estaba
equivocado y esa equivocación lo perjudicaba, y con toda su buena voluntad, fue
a explicarle para que no corriera ese riesgo. Primero no le respondieron, y cuando
insistió angustiado por la suerte de su congénere, le dieron un puntapié en el
trasero. Le dolió. Aseguro que le dolió. Hasta que se dio cuenta que el
problema no estaba en él sino en los demás. Claro evidentemente eran tontos,
tan tontos que no sabían escuchar. Mucho menos leer. Así que cuando se les
quiso avisar, orgullosos reaccionaron con soberbia. El hombre se marchó cabizbajo
hasta que descubrió que mucha gente lo seguía. Claro no todos eran necios.
Algunos comprendían que los errores solamente los corrigen los seres
inteligentes, porque los grandes son humildes y pueden ver cuando alguien sabe
más y encima procura ayudarlos. Lamentablemente el hombre también descubrió que
hay razas, diferencias, gentes capaces e incapaces. Es malo burlarse de ellos
pero a veces llegan a tal nivel que causan gracia. Y entonces el hombre rio. No
burlonamente sino con tristeza, porque el amor por el prójimo no es una
cuestión de religión es un mandato del propio ser humano.
Junto a él se reunieron todos y naturalmente surgió una
comunidad, una comunidad basada en el respeto, sin normas tontas impuestas por
individuos inferiores que se creyeron importantes. Y entonces surgió la música,
y algunos cantaron, y otros dibujaron, muchos lanzaron estrellas hacia el cielo
para que fuera más bonito y hasta se habló de política, pero mansamente, sin
prepotencia, tratando de explicar y exponer su opinión.
Que triste no? Los pobres de espíritu nunca leyeron aquello
que se les decía para su bien. Lo aplaudieron sin mirarlo siquiera. Hicieron un
pobre papel y aplaudieron. Que absurdo!!!
Tal vez algún día todos los hombres sean iguales pero hasta
entonces nos golpean las palabras de Mahatma Gandhi, cuando dijo. “Es cierto
que todos los hombres son iguales al nacer y debieran tener las mismas
oportunidades, pero también es cierto que algunos son más capaces y es lógico
que lleguen mucho más lejos”.
