Cuentos, Pinturas y dibujos, Poemas,Obras de teatro, Fotos, Otros

Mostrando entradas con la etiqueta Poemas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Poemas. Mostrar todas las entradas

PAYADA

PAYADA
 
Vaya mi verso florido
Que me surge en este instante
Les estoy agradecido
Por ser buenos y aceptarme
Prometo cumplir las normas
Que habéis establecido
Y aunque aquí ya son las doce
Y estoy ya medio dormido
Voy a hacer mi recorrido
Saludando a todo el mundo
Y aunque el dedo se haga un nudo
Voy a seguir mi trabajo
De manera de ir derecho
y no ligar un semáforo.
Un saludo para todos
Y me voy a dormir.
No rima pero es la verdad

Lo juro.
PACO2013

RECUERDOS


Y yo te dije te quiero
Y tu dijiste te amo
Y fuimos por la alameda
Tomaditos de la mano

Lucías como una reina
Con tu pelo ensortijado
Las hojas besan tus pies
Y te canta el verde prado

Corté una flor, te la di,
para adornar tu cabello
Miré tus ojos y el aire,
el aire… se volvió cielo.

El tiempo te arrebató,
Hoy me acunan los silencios.
Quisiera volverte a ver...
Pero yo sé que no puedo.

Camino por la alameda,
Ahora voy andando lento.
Debo volver, me reclaman,
el sol ya se está poniendo.
Alberto Osvaldo Colonna
Foto: Mirta E. Castillo

NOCHE SIN LUNA

Noche sin luna

La noche no tiene luna
Sobre las aguas del rio.
Corren las sombras calladas
Con el aire del estío.

Y entonces te vi llegar,
Y el aire de ti traía
aromas de rosas nuevas,
de rosas y no de espinas

Me acariciaste y el tiempo
fue una torcaz que partía,
el fuego ardió entre mis manos
alimentando la vida.

Sentí tus besos ardientes,
junté tu boca a la mía,
y yo te mordí los labios
al curvarte cual espiga

Y bebí todas tus ansias,
y me perdí en desvaríos.
¡Hay luna para que quiero

que me mires desde el rio!

PUERTOS

PUERTOS


Se selló la grieta oscura del silencio
La noche envolvió los sentimientos
El barco del alcohol marcó la herida
Que se abrió sin sentirlo en otro puerto

Voló con las alas ya quebradas
La nieve le pesaba y el esfuerzo
dejó una estela que se fue enanchando
Con los viejos rencores de los tiempos

Azules y ocres se juntaron
Oliendo al azufre de las maravillas
Rota la cuerda se quedó marcada
La ruta que recorta el cieno de la vida

Garras de hielo sobre la mirada
Que rasguñan el todo en un momento
Corazones y tripas destempladas
Luchas marcadas con el viejo fuego

Finalmente el cuerpo se ha aquietado
El mundo del absurdo sigue siendo
Los barcos son pájaros que vuelan

El mar no existe… Todo ha muerto.

LOCURA DE AMOR

LOCURA DE AMOR

Se cerraron los caminos y la luna
tendió su manto algodonado encima mio.
El viento que venía desde el norte
soplaba entre los sauces. Hacia frio.

Te vi llegar. Lucias cual un ángel
Flotaba tu vestido con la brisa
Se azulaba el silencio y las estrellas
detrás de cada nube se escondían.

Y supe de tu amor y tus caricias.
Del tiempo que se marcha sin destino.
Del sonido grave de los campanarios.
Y el murmullo de las piedras y del río

Tu risa cristalina fue el arrullo
La canción que acunó todos mis sueños
Te perdí, no me preguntes como,
Solo sé que no estás, que no te siento.

Y vago triste buscando enloquecido
Aquello que algún día fuera mio
¿O acaso apenas fue tan solo un embeleso
Un delirio, un sueño, un desvarío?

Pero yo sé que tuve tus miradas,
aunque digan que nada de esto es cierto
No me interesa que me llamen loco
Si he enloquecido por tener tus besos

Camino entre las sombras y pregunto
¿Que fue de ti, por qué ya no te tengo?
Siento el frío que viene desde el norte
Y solo me responden los silencios.

Y el viento dice que todo no es en vano
Que pronto volverás, conmigo, un día
Y serán los testigos del encuentro

la luna, las estrellas y el agua cantarina.

Alberto O. Colonna
Setiembre de 2013

EL PAYADOR

Ayer fue el día del payador. Un ser de los que quedan pocos. Algo parecido a los raperos de hoy. Un contrapunto entre aquellos que se sentían hábiles para improvisar rimas que les servía para enfrentarse entre ellos y demostrar quien tenía más capacidad. A veces era una manera de buscar un enfrentamiento más agresivo. Al gaucho nunca le faltaba un apero, un facón y una guitarra. Dos obras literarias, de fuste, nos lo recuerdan. Por un lado el Santos Vega que, metafóricamente, enfrenta al pasado con el futuro en una payada, y por otro, la Biblia Criolla, el Martín Fierro, en donde su autor, José Hernández, muestra como un gaucho manso es llevado por las circunstancias, comunes en esa época, a transformarse en un individuo pendenciero, cargado de rencores.
Aquí van fragmentos de ambos. Posiblemente, no digo los más grandes, pero si los más representativos de una época que pasó. O tal vez no pasó sino que fue cambiando de ámbito y de características. El ser humano es siempre el mismo.
Este dibujo pertenece a Juan Carlos Castagnino, uno de los grandes artistas argentinos, y corresponde a una serie de dibujos que realizó para ilustrar una edición popular del Martín Fierro.

   MARTÍN FIERRO

Aquí me pongo a cantar
Al compás de la vigüela
Que al hombre que lo desvela
Una pena extraordinaria
Como el ave solitaria
Con el cantar se consuela.

"..Soy gaucho entiéndanlo
como mi lengua lo explica:
para mí la tierra es chica
y pudiera ser mayor 
ni la víbora me pica
ni quema mi frente el sol..."


"...yo soy toro en mi rodeo 
y torazo en rodeo ajeno;
siempre me tuve por güeno 
y si me quieren probar 
salgan otros a cantar
y veremos quien es menos.." 


                                José Hernández.                                
..........................................................................................

 SANTOS VEGA

  Cuando la tarde se inclina,
Sollozando al occidente,
Corre una sombra doliente
Sobre la pampa argentina.
Y cuando el sol ilumina,
Con luz brillante y serena
Del ancho campo la escena,
La melancólica sombra
Huye besando la alfombra
Con el afán de una pena

Cuentan los criollos del suelo
Que en tibia noche de luna
En solitaria laguna
Para la sombra su vuelo,
Y allí se ensancha y un velo
Va sobre el agua formando
Mientras se goza escuchando,
Con singular beneficio,
El incesante bullicio
Que hacen las aguas rodando.

Si la guitarra algún mozo
En el crucero del poso
Deja de intento colgada
Viene la sombra, callada,
Y al envolverla en su manto
Se oye el preludio de un canto
Entre las cuerdas dormidas,
Cuerdas que vibran heridas
como por gotas de llanto

Rafael Obligado.


SE NOS HA MUERTO EL MONCHO REDEPENTE

La música de Buenos Aires es absolutamente particular y única. El tango se esparció desde los piringundines de la Boca y entre malevos y cajetillas, prostitutas y laburantas se fue armando hasta hacerse nuestra música representativa. Comenzó como música para bailar en los prostíbulos, pero pronto se transformó en tango canción y luego en la música de las grandes orquestas, con directores que le imponían su estilo y su nombre. Pero subyacente a todo ese despliegue persistió la auténtica música de Buenos Aires, con un aire de milonga y un lenguaje robado a los conventillos, un argot a veces muy difícil de comprender, llamado lunfardo.
El mayor exponente de este estilo fue el inolvidable Edmundo Rivero.
Este es un homenaje a todos aquellos que de una manera u otra conservan el espíritu profundo que nos dio esa característica que nos distingue de cualquier otro habitante del mundo e inclusive de nuestro país.
El único, inconfundible, hasta rechazado Porteño.


Se nos ha muerto el Moncho redepente,
Y esto ha ocurrido hace varios días.
Se montó al lobuno de la parca,
Se las tomó sin una despedida.

Se quejaba de dolor al bobo
Pero como siempre, de justo, bolaceaba
Nadie le creyó, y ahora el hecho,
Fue que se piantó y sin decirnos nada.

Nunca tuvo una grela que en el bulo
Lo esperara con un mate calientito
¿Hijos? Tal vez los tuvo el infraescito
Pero eso solo él y Tata Dios lo saben

Nunca fue un santo, de eso estoy seguro,
Era de todos el mejor gomia,
De fierro siempre, en cualquier parada.
Pero el juego y las minas lo perdían.

Faltó durante un tiempo en el boliche,
Y no extrañó el rancho que jedía,
Nadie pensó que no era de mugriento
Y que estaba finado desde un montón de días

Lo he llorado como nunca a naides
Porque, aunque soy muy macho, me dolía
Que se rajó sin decir una palabra

Y se piró sin pagar lo que debía.




FUNDACIÓN MÍTICA DE BUENOS AIRES - Jorge Luis borges


 Fundación mítica de Buenos Aires


¿Y fue por este río de sueñera y de barro

que las proas vinieron a fundarme la patria?
Irían a los tumbos los barquitos pintados
entre los camalotes de la corriente zaina.


Pensando bien la cosa, supondremos que el río

era azulejo entonces como oriundo del cielo

con su estrellita roja para marcar el sitio
en que ayunó Juan Díaz y los indios comieron.


Lo cierto es que mil hombres y otros mil arribaron

por un mar que tenía cinco lunas de anchura

y aún estaba poblado de sirenas y endriagos
y de piedras imanes que enloquecen la brújula.


Prendieron unos ranchos trémulos en la costa,

durmieron extrañados. Dicen que en el Riachuelo,

pero son embelecos fraguados en la Boca.

Fue una manzana entera y en mi barrio:  Palermo.


Una manzana entera pero en mitá del campo

expuesta a las auroras y lluvias y suestadas.

La manzana pareja que persiste en mi barrio:
 Guatemala, Serrano, Paraguay y Gurruchaga.


                                                  Un almacén rosado como revés de naipe
  brilló y en la trastienda conversaron un truco;
el almacén rosado floreció en un compadre,

ya patrón de la esquina, ya resentido y duro.


El primer organito salvaba el horizonte

con su achacoso porte, su habanera y su gringo.

El corralón seguro ya opinaba YRIGOYEN,
algún piano mandaba tangos de Saborido.


       Una cigarrería sahumó como una rosa el desierto.
La tarde se había ahondado en ayeres,

los hombres compartieron un pasado ilusorio.

Sólo faltó una cosa: la vereda de enfrente.


A mí se me hace cuento que empezó Buenos Aires:

La juzgo tan eterna como el agua y el aire.


Jorge Luis Borges.

SETENTA BALCONES


SETENTA BALCONES Y NINGUNA FLOR

Setenta balcones hay en esta casa,
Setenta balcones y ninguna flor.
¿A sus habitantes, Señor, qué les pasa?
¿Odian el perfume, odian el color?

La piedra desnuda de tristeza agobia
¡Dan una tristeza los negros balcones!
¿No hay en esta casa una niña novia?
¿No hay algún poeta bobo de ilusiones?

¿Ninguno desea ver tras los cristales
Una diminuta copia de jardín?
¿En la piedra blanca trepar los rosales,
En los hierros negros abrirse un jazmín?

Si no aman las plantas no amarán al ave,
No sabrán de música, de rimas, de amor.
Nunca se oirá un beso, jamás se oirá un clave…

¡Setenta balcones y ninguna flor!

Baldomero Fernández Moreno.

Biografía
Baldomero Eugenio Otto Fernández Moreno nació el 15 de noviembre en Buenos Aires, Argentina, en 1886. Primero de cinco hermanos. Hijo de padres españoles, vivió unos años en España, donde estudió humanidades. En 1899 regresó a la Argentina. Cursó estudios en el Colegio Nacional de Buenos Aires. Inició un lento aprendizaje literario, a la vez que avanzó y concluyó sus estudios de medicina en 1912, profesión que ejerció como médico rural en Chascomús y en Catriló hasta 1924, a la vez que desarrolló su vocación poética. Fue colaborador en periódicos y revistas, obtuvo un premio nacional y otro municipal de poesía, y fue miembro de la Academia Argentina de Letras.
Fernández Moreno dio su propia versión de una poesía ciudadana y porteña; con su primer libro, Las iniciales del misal (1915), obra ya madura, señaló un alejamiento de las características más ostentosas del modernismo a favor de una lírica llana, realista, sin patetismo ni deleite metafórico, lo que se denominó sencillismo. Éste, logrado por la disciplina que se impuso, le dio un curioso aire clásico en la forma, y de modernidad en la inquietud espiritual que transmitía su contenido.
El sencillismo no puede ser entendido como un movimiento literario en el sentido tradicional del término, aun cuando otros escritores, como Alfredo BufanoPedro Herreros y Miguel Camino, hayan seguido y profundizado esta tendencia poética. En líneas generales, el sencillismo es una forma de observar y apreciar la realidad en las cosas cotidianas y sencillas, sustrayéndolas al intento de profundizar en aspectos abstractos y utilizando un lenguaje sin florilegios eruditos. La crítica literaria ha destacado el hallazgo por parte de Fernández Moreno de un camino auténtico y propio dentro de la poesía argentina, con una inflexión singular y espontánea.
Falleció el 7 de junio de 1950 en Buenos Aires, su ciudad natal, con 64 años y por un derrame cerebral.

La casa donde vivió, al sur del barrio Flores ubicada en la calle Francisco Bilbao 2390, aún se conserva, y una placa de bronce en el frente recuerda que allí vivió el poeta. También se ha bautizado con su nombre a una calle de esa zona de la ciudad.

HASTA MAÑANA AMIG@S


Dulces sueños

La noche nos ha invadido
con sus profundos silencios.
La vida que los recorre,
torbellinos y recuerdos,
se mueven como fantasmas
que van danzando muy lentos.
Alegrías y tristezas,
amores y desencuentros
Un dolor martilla el alma,
que se va adormeciendo
 y que pronto será solo
un camino en el destierro,
mientras la niebla piadosa
va cubriendo los desvelos.
Los ojos ya están cerrados,
La noche borda el silencio.
Será hasta mañana amig@s,
Y que tengáis dulces sueños.

Este es un soneto escrito con todas las leyes gramaticales que tiene que tener un soneto. La métrica, la rima, etc. Tenía que ser perfecto porque era para mi viejo, no porque el se fijara en ese tipo de cosas sino por yo quería homenajearlo como siempre lo mereció. Mi viejo falleció en el 2007 y por suerte pude leérselo en vida. Es más, en ese entonces estaba en un programa de radio y se lo recité al aire para el día del padre. ¡Gracias Pa!


SONETO PARA MI VIEJO

Aprendí a caminar, fuiste la guía

que marcara mi rumbo, el derrotero,
Y acompañaste sin dudar mi vuelo,
me enseñaste a saber que yo podía.
.
Luz que guió mis pasos, peregrinos
por el sendero de los pensamientos,
para llevar mi barco al mejor puerto
abriendo el abanico del destino.
.
Yo sé que soy porque lo has sido,
recorriendo senderos conocidos,
pero tratando de llegar más lejos.
.
Y hoy que llevo andado mi camino,
quiero expresarte todo y solo atino
a decir: ¡CUÁNTO TE QUIERO, VIEJO!

Alberto Osvaldo Colonna / Junio de 2003




Esta poesía fue escrita y dedicada a un gran amigo y colega, Roberto Amenta. El suele mandar los días domingo un mail con varias poesías bajo el lema "si la poesía muere se acaba la vida". El único inconveniente que tiene es que es extremadamente partidista y todos los poetas pertenecen o han pertenecido a su tendencia política. A pesar de ello sabe elegirlos y semanalmente nos deleita con poemas maravillosos. No pretendo igualarme a esos extraordinarios escritores y pensadores, simplemente es un sencillo homenaje.


SI LA POESÍA MUERE

Si la poesía se muere acaba todo…
Se desmenuza el sol del mediodía,
El viento que se escurre entre los álamos
Y los atardeceres de la despedida.

Muere la luz que asoma en el naciente.
Muere la luz que yace en el ocaso,
Muere la voz sonora de los bronces
Que se renuevan en los campanarios.

Si la poesía muere acaba todo.
 Ni el paso final ni el nacimiento.
Porque el parto es el canto de la vida,
La poesía del llanto y del comienzo.

Se acaba la flor, la nieve, el trino,
Las miradas calladas y el silencio,
La comida humeante, el pan, la vida…
Porque la vida sin querer es verso.

Si se muere la poesía acaba todo
Porque todo es poesía… Así lo entiendo

Alberto. Agosto de 2011
Amo las canciones de Serrat, en particular las viejas canciones, las primeras: Fiesta, Tu nombre me sabe a hierba, Caminos, Niño, etc. Y hay una canción del Nano que con solo imaginar la primera frase me produce una sensación de nostalgia inigualable. Fue a partir de allí que se me ocurrió una idea y escribí este poema iniciándolo con con esa frase: "Llueve y llueve detrás de los cristales, sobre los chopos medios deshojados...", Ruego sepan disculpar el lenguaje.. Tiene un poco de humor y un mucho de filosofía. Espero que nadie lo tome a mal porque es uno de mis preferidos.


al estilo de serrat

Llueve y llueve detrás de los cristales
sobre los chopos medio deshojados,
por el camino avanza un caminante
chorreando agua... hasta el CULO se ha mojado

Junto a el camina un viejo perro,
fiel a su amo lo sigue con porfía
y mientras corre a su lado va pensando:
"¡que BOLUDO salir con este día!"

en su ignorancia perruna no adivina
del caminante su sórdido misterio,
si lo sabe la lluvia, gris y fría,
que el pobre tipo es un BOLUDO en serio.

recorrerá sin prisa su destino,
tal vez lo rememore alguna historia
y mientras tanto prosiguen su camino
el perro y el, mojado hasta las boLAS.

Alberto O. Colonna



La llegada de Cristóbal Colón a américa es toda una polémica. Distintos puntos de vista hasta han hecho que cambie el nombre del día (día de la Raza por Día del Respeto a la Diversidad Cultural). No quiero entrar en esa discusión. Yo tengo mi idea, pero no es la razón de este poema. Simplemente es, como decía un gran comentarista radial  (al que aprovecho para rendirle un sincero homenaje) don Juan Ferreira Basso. Decia, es "el otro lado de las cosas". Una mirada distinta. Desde otro ángulo. Nada más.
Ahí va:

LA NOCHE DEL SEPTUAGÉSIMO DÍA

cerró LOS OJOS Y EL SILENCIO
ACARICIÓ SUS SUEÑOS DESVELADOS.
SE HUNDIÓ MUY LENTO EN LOS RECUERDOS
Y VOLVIÓ A SER EL NIÑO QUE, AZORADO,
escrutaba SIN PAUSA EL HORIZONTE
HASTA VER APARECER POR EL LOS BARCOS.

SINTIÓ UN REGUSTO DE SAL ENTRE LOS LABIOS
Y SE VIO AUN MUY JOVEN ( DEMASIADO!)
DISCURRIENDO CON SABIOS Y CON NOBLES
TRATANDO DE EXPLICAR SU PLAN OSADO.
Y REVIVIÓ LAS ANGUSTIAS... Y LAS DUDAS...
AÚN HASTA EL FINAL... ALLÍ EN PALOS.

CUÁNTAS NOCHES COMO ESTA A SU FELIPA
LE CONTÓ SU PROYECTO VISIONARIO.
¿ES QUE AHORA LAS COSAS NO SON CIERTAS
Y TODO HA SIDO UN SUEÑO MAL SOÑADO?
YA VAN DOS MESES DE AGUA Y FIRMAMENTO,
¿ACASO HA DE VOLVERSE DERROTADO?

SOPLABA UN VIENTO SUAVE SOBRE EL PUENTE
Y EL ALMIRANTE SE SINTIÓ CANSADO...
CUANDO RODRIGO DE TRIANA DIO EL AVISO
SE LE OCURRIÓ QUE ESTABA AUN SOÑANDO...
EL ECO DEL VIGÍA GRITÓ ¡ TIEEERRAAA!...
Y ENTONCES COMPRENDIÓ... ¡ HABÍA LLEGADO!

Alberto O. Colonna

Mi hijo concurrió a un colegio muy especial. Un predio de 1500mts. de perímetro le permien tener unos hermosos parques en donde los chicos toman contacto con la naturaleza y se sienten libres. el fuerte del colegio es el Ingles y la música. de hecho tienen una banda tipo Americana, con bastoneras incluiddas, y varias agrupaciones de Jazz que tienen cierto prestigio y han tocado con los más grandes de nuestro país.
Pasó más de media vida en esa institución (Desde los 3 añitos hasta los 17) y, como siempre ha sido abierta, los padres hemos podido compartir con nuestros hijos cada uno de sus momentos. como comentario extra les cuento que el colegio este año cumple 100 años y mi hijo es el creador de la mascota, que posiblemente va a ser realizada en peluches para repartir entre los más chicos como parte de la celebración.
En una oportunidad le solicitaron un poema y yo aproveche para tratar de enseñarle que poesía es todo lo que nos rodea, es cada una de las pequeñas cosas que muchas veces, por habituales, pasan desapercibidas.
Escribí esto:

UN POEMA SENCILLO

Me pides un poema, hijo mío?
Te enseñaré a escribirlo, es muy sencillo.
Solo debes mirar en torno tuyo
y verás que el poema ya está escrito.

Mira el rojo del ceibo floreciendo
o los jacarandáes que, en el piso,
bajan el cielo, con su flor celeste,
y lo extienden al paso de los chicos.

El viejo roble, sereno, vigilante,
en el cantero redondo, y el olivo,
y los palos borrachos..., y ese verde
que te acompaña, siempre, sin sentirlo.

Cierra los ojos y escucha el alboroto,
las risas cristalinas, los sonidos
en el patio, en el bar o en la canchita...
en este tiempo hermoso de ser niños.

Los abrigos de múltiples colores,
ahora que es invierno y hace frío,
o acaso el blanco de los guardapolvos,
alineados, diciendo el voto cívico.

Y cuando todo se aquieta, allí, en las aulas,
y se apagan, de a poco, los bullicios,
oirás como algún piano, o una flauta,
llenan el aire del parque adormecido.

Mira, hijo, tu entorno, simplemente,
y entenderás que todo es muy sencillo,
solo debes tener, como el de Roxlo,
un corazón que sea un poco grillo.


                             Alberto O. Colonna.
ESTE ES UNO DE MIS PRIMEROS POEMAS, PERO CREO QUE DEFINE MUY BIEN MI MANERA DE PENSAR.

poema i

los ojos del espacio me aprisionan
y en ellos yo me pierdo,
me diluyo, me torno indefinido,
como un grano de sal
en un océano inmenso.

yo quisiera ser gigante entre los grandes
y concentrar mi esencia  en una sola,
para luego lanzarla libremente,
sobre los cuatro vientos,
a que me traigan gloria.

pretendo elevarme sobre el mundo,
sentirme soberbio y poderoso,
pero yo se de duendes invisibles,
a los que aun siendo hombre,
me aferro temeroso.

y trato de ser dios,
pero corto mis alas y me arrastro;
y cuando logre AL FINAL alzar el vuelo
seré POR FIN feliz,
PERO no humano.

y así me perderé en el infinito,
seré como una flor en un inmenso ramo,
como una pena en la vida misma,
como un llanto de un niÑo de este siglo,
uno de tantos...

alberto o. colonna