La Torre Prourban es un edificio de oficinas que se encuentra en el extremo norte de la Avenida 9 de Julio, junto a la Avenida del Libertador. Está en el barrio de Retiro, en la ciudad de Buenos Aires, Argentina. Fue uno de los edificios emblemáticos de la ciudad a comienzos de la década de 1980, por su inconfundible silueta cilíndrica que le valió el apodo de El Rulero.
Durante la década de 1970
se desarrollaron numerosos proyectos inmobiliarios en la ciudad de
Buenos Aires. La apertura económica generada por la política del
ministro de la dictadura José Martínez de Hoz
facilitó la llegada de inversiones extranjeras, y una importante
renovación que permitió desarrollar el complejo de Catalinas Norte, un
denso frente de edificios de oficinas sobre la Avenida Leandro N. Alem y el surgimiento de proyectos sobre el eje de Avenida del Libertador que se consolidaría en la siguiente década.
Durante el gobierno militar, el empresario de la construcción Franco Macri
fue adquiriendo mayor importancia y creciendo, realizando importantes
trabajos para el Estado y emprendimientos privados con su constructora
SIDECO y su desarrolladora de proyectos Creaurban.
A fines de los años '70, Creaurban adquirió un terreno en Avenida del
Libertador en su esquina con la calle Carlos Pellegrini, por donde se
estaba terminando la extensión de la inconclusa Avenida 9 de Julio.
Encargó en 1978 al estudio de Flora Manteola, Javier Sánchez Gómez, Josefina Santos, Justo Solsona y Rafael Viñoly
que con Carlos Salaberry como arquitecto asociado, diseñó un edificio
de planta circular. El detalle de estructuras de volumen cilíndrico ya
había sido usado por M/SG/S/S/V, por ejemplo en los cuerpos centrales de
los bloques del Conjunto Piedrabuena. Años después, resurgirían en el proyecto de las Torres Mulieris de Puerto Madero.
Las obras estuvieron a cargo de las empresas constructoras Eugenio
Grassetto S.A. y SIDECO Americana S.A., y transcurrieron entre los años 1979 y 1983. Para ese momento, la Avenida 9 de Julio ya estaba terminada, y el Edificio Prourban pudo coronar su extremo norte, junto al Edificio Chacofi II (arquitectos: Lier y Tonconogy).
En 1986, la empresa automotriz Sevel,
también propiedad de Franco Macri, instaló en el remate de la torre la
publicidad más alta de ese momento en la Argentina, siendo también la de
mayor superficie hasta ese momento. Se trataba de una estructura de
perfiles de hierro y chapa, iluminada por neón, que mostraba los logos
de las marcas FIAT y Peugeot, fabricadas por Sevel en Argentina.1 Años más tarde, el mismo lugar lucía un cartel de la marca Chrysler, luego fue de CTI Móvil y actualmente, de Claro.
Es de hacer notar dos pequeñas curiosidades. En el edificio Chacofi II funcionan las oficinas de PDV (Petroleo de Venezuela) y por otro lado Franco Macri es el padre del actual Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) quien acaba de construir un sistema de transporte por el medio de la Avda. 9 de Julio, destruyendo los tradicionales paseos arbolados que había en esa zona. Los árboles han sido trasplantados al parque Thais, donde hubiera quedado mucho mejor el masacote que recuerda a Alfredo Palacios. con lo que todo da una vuelta, una pirueta y se cierra.
El viento guarda nuestras penas. Las junta con las nubes y se las lleva a algún rincón lejano de donde volverán cansadas de recorrer los caminos de la vida. Sólo él las conoce, sólo él y nadie más.
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Horacio Guarany-canta a Martin Castro.wmv
Payador JULIAN MARTIN CASTRO
NOMBRE : Julián
Martin CASTRO
NACIMIENTO:16 de febrero de 1882
LOCALIDAD. MERLO (Bs As)
NACIONALIDAD: Argentino FALLECIMIENTO: Año 1971 en Ciudadela (Bs As)
NACIMIENTO:16 de febrero de 1882
LOCALIDAD. MERLO (Bs As)
NACIONALIDAD: Argentino FALLECIMIENTO: Año 1971 en Ciudadela (Bs As)
Julián Martín
CASTRO Nació 16 de febrero de 1882, en el campo,
"Nací en el pueblo
de Merlo
provincia de Buenos Aires
disfruté de los donaires
y su belleza rural.
Aspiré el perfume agreste
de sus pampas exquisitas,
de tréboles, margaritas
y el encrespado cardal.
Mi cuna fue de arte gaucho
con orgullo les diré,
el cuero de un pangaré
cuatro tientos sin sobar
sujetos en dos argoyas
de un ñudoso travesaño
que sostenía en antaño
nuestro techo secular."
en Merlo Pcia de
Buenos Aires. Payador en toda su grandeza criolla, allá por el 25 cantaba y
recitaba sus versos en algunas glorietas de la capital: "La Aulita"
en San Juan y Boedo, "La Tradición" de Colombres y Carlos Calvo y en
el parque Goal, donde termina hoy la Avenida de Mayo. En la vasta obra de
Martín Castro —en su mayoría desaparecidas— en parte recopilada por Editorial
DA_GA en "El Camino del Payador" se advierten dos corrientes
inspiradoras: una, es el medio semi-rural del campo cercano a la ciudad y la
otra, más importante, es su preocupación social y el amparo a los más débiles. Gozó
de amplia popularidad. Publicó varios libros entre ellos: ”Guitarra Roja”, ”El
fogón de Don Martín”, y fue autor de paginas celebres, como “El huérfano”, ”La
duda”, ”Juancho el desertor”, etc. Falleció el 7 de abril de 1971. En su tumba
se escribieron estos versos que le pertenecen:
"Con la sencillez
de un nardo
murió la carne del hombre
pero no murió su nombre
ni la obra moral del bardo.
Sus ejemplos como un dardo
perduran en nuestro ideal;
la parca, ley natural,
nos arrebató su vida
pero la obra concebida
VIDA II
VIDA II
Y un buen día se le dio por nacer.
Ya desde pequeño le gustaba jugar con sus muñecos. Imaginaba
mundos irreales. Viajaba por el espacio con ellos o vivía las más increíbles
aventuras en los sitios más inimaginables.
Alguien dijo que así no podía ser. Que era un chico muy
solitario y… hasta diríamos, muy sedentario. Y eso no es bueno.
Decidieron llevarlo a la sicóloga. Cuando le explicaron las
razones, la profesional determinó que posiblemente era una fobia social y que
con un trabajo intenso sería posible sacarlo de su ostracismo.
Fueron cientos de sesiones que consiguieron torcer el rumbo.
Finalmente emergió un individuo activo que practicaba
gimnasia, jugaba al vóley (tenia altura para ello) y se entreveraba en los
partidos de futbol de los fines de semana. Estudiaba inglés y computación y
cuando podía hacia los remplazos en la farmacia de don Carlos, un viejo amigo
de la familia.
Los sábados salía a bailar con los múltiples amigos que
tenía, ya que era tremendamente sociable y todo el mundo lo quería. Se
divertían hasta muy entrada la madrugada y muchas veces la seguían en la casa
de alguno de ellos. Hasta que, como dije
anteriormente, se iban a jugar el partidito. Hacia el final de la tarde se
reunían con las chicas del grupo, con las que tenía un indisimulado éxito.
Era muy joven aun cuando conoció a Gloria. Y Gloria era una
gloria. Se enamoró perdidamente de ella, y en poco tiempo decidieron irse a
vivir juntos. Él consiguió un trabajo que le ocupaba casi todo el tiempo y ella
quedó embarazada rápidamente. Nació María Micaela y no tardó en venir el varón
José Maximiliano.
Los sábados le dejaban los chicos a los abuelos y se iban a
reunir con sus amigos de siempre y los domingos, mientras su mujer chismeaba
con las otras “chicas”, él jugaba su partidito de fin de semana. Se sentía ágil
aunque había aumentado de peso. Una pancita de ejecutivo lo delataba.
Por más que hicieron, la unión con Gloria se deterioró
rápidamente y pronto cada uno tomó rumbos diferentes. Ella se hizo cargo de los
chicos y él se dedicó a su trabajo con ahínco. Todo fue muy pacífico, muy
lógico.
Se levantaba apenas salido el sol, se duchaba, se vestía y
rápidamente tomaba el desayuno, de pie junto a la mesada de la cocina, y,
dejando el pocillo en la bacha, se dirigía a tomar el ascensor. Muchas de las
veces, como el “bicho” desgraciado tardaba, se mandaba por la escalera bajando los
escalones de dos en dos.
Logró progresar y la empresa le dio un cargo gerencial. Así
fue como conoció a Soledad. Ella lucía
como tiene que lucir una secretaria ejecutiva. Intimaron. Salieron a tomar un
café y pronto estaban compartiendo la misma cama.
Salían a comer a los mejores restaurantes, iban a los
boliches a bailar o tomar algunos tragos, y hasta algunas veces iban al teatro,
aunque esto último es una manera de decir porque él habitualmente era
interrumpido en plena función por alguna emergencia y tenía que abandonarlo
todo en pro de la subsistencia.
En uno esos momentos, repetidos frecuentemente, en el hall del teatro, se topó con Gloria.
Simplemente fue un intercambio de palabras, pero fue suficiente. Gloria seguía
siendo una gloria.
Al día siguiente la llamó y decidieron encontrarse a tomar
un café y charlar de una cantidad de cosas que habían quedado pendientes.
Tomaron el café, charlaron y de pronto estaban compartiendo una cama.
Ups! Esto se estaba poniendo complicado. Trató de pensar
pero enseguida un grupo de amigos lo rodeó. Trató de contar lo que le pasaba y
lo único que consiguió fue que le relataran un montón de episodios que cada uno
de ellos había vivido.
Buscó ayuda en la antigua terapeuta pero se encontró que ya
se había retirado. Había pasado mucha agua bajo el puente.
Subió al Mercedes y se dirigió por Libertador hacia el
norte. Iba pensando en su vida, en Gloria, sus hijos, Soledad, sus amigos, el
trabajo, los partidos del domingo…
Entro en el túnel y las luces lo iban iluminando en forma
intermitente. Aceleró.
Cuando llego al final notó que todo estaba oscuro.
Demasiado. Se asustó pero luego pensó “es un apagón”. Siguió avanzando, no veía
nada, pero sentía que se movía.
En la distancia divisó una luz.
Se dirigió allí sin pensar si era su camino o no.
Parecía lejana pero se fue acercando velozmente. Parecía que
la luz venía hacia él.
Cuando menos lo pensó se encontró rodeado de una
fosforescencia brillante que lo rodeaba, que lo invadía, que lentamente lo iba remplazando.
“¡Donde estoy!” Gritó. Y el eco repitió como una burla. Estoy…
stoy… toy… oy.. yyy…
Una voz que salió de la nada, o de todos lados, le informó.
“Has llegado al final”
“¿El final de que?”
“El final de los finales… the end… finish… kaput… ¿Si?”
“Pe…pe…pero no entiendo”
“Se acabó tu tiempo, hombre… Llegaste al final del camino”
“Pero si yo no he vivido nada”
“¡Nada! ¿Te parece poco?… Lo que ocurre es que lo has hecho
a tanta velocidad, sin detenerte a vivirlo, que se te ha ido… Se fue… Se
acabó…”
“Pero, tenía tantas cosas para hacer… tantas”
“¿Cómo que? Por ejemplo”
“Jugar con mis soldaditos, imaginar castillos con reyes y
princesas… ehhh…”
“Que lástima ¿No?” Lo interrumpió.
“Es cierto ¡Que lástima!”
Cerró los ojos y la luz se fue desvaneciendo hasta llegar a
la más pura oscuridad.
Alberto Osvaldo
Colonna/Julio 2013
EL PAYADOR
Ayer fue el día del payador. Un ser de los que quedan pocos. Algo parecido a los raperos de hoy. Un contrapunto entre aquellos que se sentían hábiles para improvisar rimas que les servía para enfrentarse entre ellos y demostrar quien tenía más capacidad. A veces era una manera de buscar un enfrentamiento más agresivo. Al gaucho nunca le faltaba un apero, un facón y una guitarra. Dos obras literarias, de fuste, nos lo recuerdan. Por un lado el Santos Vega que, metafóricamente, enfrenta al pasado con el futuro en una payada, y por otro, la Biblia Criolla, el Martín Fierro, en donde su autor, José Hernández, muestra como un gaucho manso es llevado por las circunstancias, comunes en esa época, a transformarse en un individuo pendenciero, cargado de rencores.
Aquí van fragmentos de ambos. Posiblemente, no digo los más grandes, pero si los más representativos de una época que pasó. O tal vez no pasó sino que fue cambiando de ámbito y de características. El ser humano es siempre el mismo.
Este dibujo pertenece a Juan Carlos Castagnino, uno de los grandes artistas argentinos, y corresponde a una serie de dibujos que realizó para ilustrar una edición popular del Martín Fierro.
Aquí van fragmentos de ambos. Posiblemente, no digo los más grandes, pero si los más representativos de una época que pasó. O tal vez no pasó sino que fue cambiando de ámbito y de características. El ser humano es siempre el mismo.
Este dibujo pertenece a Juan Carlos Castagnino, uno de los grandes artistas argentinos, y corresponde a una serie de dibujos que realizó para ilustrar una edición popular del Martín Fierro.
MARTÍN FIERRO
José Hernández.
Aquí me pongo a cantar
Al compás de la vigüela
Que al hombre que lo desvela
Una pena extraordinaria
Como el ave solitaria
Con el cantar se consuela.
"..Soy
gaucho entiéndanlo
como mi lengua lo explica:
para mí la tierra es chica
y pudiera ser mayor
ni la víbora me pica
ni quema mi frente el sol..."
"...yo soy toro en mi rodeo
y torazo en rodeo ajeno;
siempre me tuve por güeno
y si me quieren probar
salgan otros a cantar
y veremos quien es menos.."
..........................................................................................
SANTOS VEGA
Cuando la tarde se inclina,
Sollozando al occidente,
Corre una sombra doliente
Sobre la pampa argentina.
Y cuando el sol ilumina,
Con luz brillante y serena
Del ancho campo la escena,
La melancólica sombra
Huye besando la alfombra
Con el afán de una pena
Cuentan los criollos del suelo
Que en tibia noche de luna
En solitaria laguna
Para la sombra su vuelo,
Y allí se ensancha y un velo
Va sobre el agua formando
Mientras se goza escuchando,
Con singular beneficio,
El incesante bullicio
Que hacen las aguas rodando.
Si la guitarra algún mozo
En el crucero del poso
Deja de intento colgada
Viene la sombra, callada,
Y al envolverla en su manto
Se oye el preludio de un canto
Entre las cuerdas dormidas,
Cuerdas que vibran heridas
como por gotas de llanto
Rafael Obligado.
SE NOS HA MUERTO EL MONCHO REDEPENTE
La música de Buenos Aires es absolutamente particular y única. El tango se esparció desde los piringundines de la Boca y entre malevos y cajetillas, prostitutas y laburantas se fue armando hasta hacerse nuestra música representativa. Comenzó como música para bailar en los prostíbulos, pero pronto se transformó en tango canción y luego en la música de las grandes orquestas, con directores que le imponían su estilo y su nombre. Pero subyacente a todo ese despliegue persistió la auténtica música de Buenos Aires, con un aire de milonga y un lenguaje robado a los conventillos, un argot a veces muy difícil de comprender, llamado lunfardo.
El mayor exponente de este estilo fue el inolvidable Edmundo Rivero.
Este es un homenaje a todos aquellos que de una manera u otra conservan el espíritu profundo que nos dio esa característica que nos distingue de cualquier otro habitante del mundo e inclusive de nuestro país.
El único, inconfundible, hasta rechazado Porteño.
El mayor exponente de este estilo fue el inolvidable Edmundo Rivero.
Este es un homenaje a todos aquellos que de una manera u otra conservan el espíritu profundo que nos dio esa característica que nos distingue de cualquier otro habitante del mundo e inclusive de nuestro país.
El único, inconfundible, hasta rechazado Porteño.
Se nos ha muerto el Moncho redepente,
Y esto ha ocurrido hace varios días.
Se montó al lobuno de la parca,
Se las tomó sin una despedida.
Se quejaba de dolor al bobo
Pero como siempre, de justo, bolaceaba
Nadie le creyó, y ahora el hecho,
Fue que se piantó y sin decirnos nada.
Nunca tuvo una grela que en el bulo
Lo esperara con un mate calientito
¿Hijos? Tal vez los tuvo el infraescito
Pero eso solo él y Tata Dios lo saben
Nunca fue un santo, de eso estoy seguro,
Era de todos el mejor gomia,
De fierro siempre, en cualquier parada.
Pero el juego y las minas lo perdían.
Faltó durante un tiempo en el boliche,
Y no extrañó el rancho que jedía,
Nadie pensó que no era de mugriento
Y que estaba finado desde un montón de días
Lo he llorado como nunca a naides
Porque, aunque soy muy macho, me dolía
Que se rajó sin decir una palabra
Y se piró sin pagar lo que debía.
SEÑALES DE LA HISTORIA
Esta es una comunidad donde lo que pretendemos es hacer que
predomine la buena onda, por consiguiente no es conveniente opinar de política,
religión o fútbol Es por ello que lo que voy a poner a continuación no trae
ninguna opinión personal adherida a ella. Simplemente quiero mostrar una
curiosidad. Y, encima, una curiosidad histórica. Hacia fines del 2do gobierno
del General Perón (1952 hasta 1955 fecha en que fue derrocado por un golpe
militar) las cosas venían dando señales de que algo no andaba bien. La
antinomia peronismo antiperonismo llegó a su máximo exponente cuando el 16 de
Junio de 1955, se realizó el primer intento para destituir al líder político. Un
grupo de aviones, del propio ejército argentino, ametralló y bombardeó a todos aquellos que se manifestaban en Plaza de Mayo. Murieron 308 personas y hubo mas
de 700 heridos. El disparo a mansalva fue contra la Casa de Gobierno, los edificios
que la rodeaban y el Ministerio de Guerra. Hasta aquí los hechos y no seré yo
quien haga un juzgamiento de este tipo de acciones. Solamente quiero mostrar
algo que descubrí por casualidad.
Hace muy poco nuestra presidente decidió una muy controvertida
acción. Quitar la estatua de Cristóbal Colón de su lugar de emplazamiento para remplazarla
por una de Juana Azurduy. Tampoco voy a juzgar si esto es correcto o no (Se
imaginarán que tengo mi opinión) pero el asunto es que pude presenciar todo el
procedimiento y filmarlo. Cuando reviso el video veo que la estatua, de mármol
de carrara y que pesa 8 toneladas, estaba rota en su parte inferior. Cuando miro
con más detenimiento me doy cuenta que no es una rotura casual es el impacto de
unas de las balas de 30 mm que se utilizaron para ametrallar al pueblo reunido
en Plaza de Mayo en 1955. Fíjense que interesante que consiguieron herirla pero ni
siquiera pudieron desplazarla. Un detalle que marca la historia negra de los
argentinos. Algo para entender porque somos lo que somos y estamos donde
estamos.
CAMILA. UN AMOR DESESPERADO
Durante el dominio español sobre estas tierras, la corona
ejercía el sistema comercial del monopolio. Como pueden imaginarse había muchos
interesas comerciales de por medio, tanto locales como de otros países de
Europa, que querían comerciar abiertamente con las progresistas colonias
(fundamentalmente Inglaterra y posteriormente Francia).
Dos veces intentaron invadir las colonias los ingleses y en
ambas los enfrentó un aguerrido y leal servidor de la corona (a pesar de ser de
origen francés) llamado Santiago de Liniers. Este militar, que por una medida
especial fue nombrado Virrey inició un romance con una viuda francesa llamada
Ana Perichon. Fue una relación escandalosa para una sociedad pacata como la de
esa época. Una abierta relación de pareja sin casamiento no podía ser admitida.
Para 1810 Napoleón entra en España y depone al rey. Sólo queda como representación de la España tradicional una junta en la ciudad de Cádiz.
Ese es el momento en que se aprovecha, en estas tierras, para decidir, de igual
manera, formar una junta local, que gobernando en nombre del rey depuesto,
tomara decisiones propias, fundamentalmente económicas. Eso, en síntesis, es la
famosa Revolución de Mayo, que se revela contra la Junta que pretendía ostentar
el poder de Fernando. Cuando Liniers intenta una contra revolución es vencido y
fusilado, siendo este el primer acto violento y agresivo de la primera junta “criolla”.
Se suceden una serie de diferentes tipos de gobiernos con
características que procuran quedar bien con Dios y con el diablo, hasta que
finalmente se entra en una etapa anárquica en donde desparece todo tipo de
organización política y cada región o provincia tiene su propio gobierno, en
general, encarnado en algún caudillo populista. Pero el que maneja todos los
hilos y lentamente va poniendo en los distintos gobiernos gente de su propio
color es el gobernador de Buenos Aires, don Juan Manuel de Rosas. Rosas tenía
el control de la aduana, las tierras más productivas y los agro ganaderos más
importantes, y, para asegurarse que se cumplieran sus designios, disponía de un
cuerpo de gauchos, salvajes y tremendamente sangrientos, llamados “La mazorca”
(En honor a la verdad quien realmente los conducía era la mujer de Rosas, doña
Encarnación Ezcurra).
Es durante su gobierno que ocurre un hecho que alteró a toda
la sociedad y fue utilizado políticamente. Una nieta de la antes mencionada Ana
Perichón, Camila Ogorman, a la sazón de 18 años, se enamora profundamente del
cura jesuita Ladislao Gutierrez. Este corresponde al amor de Camila y como
única solución deciden fugarse al interior del país (eventualmente al Brasil).
El escándalo es mayúsculo. Y Rosas se ve obligado a imponer
un escarmiento que no deje dudas, pues los enemigos del gobernador expresaban
que su gobierno era tan decadente que había pervertido a las jóvenes porteñas.
Los amantes refugiados en un pueblo de una provincia llamada
Corrientes, ciudad que hoy existe, llamada Goya, se instalan e inician una vida
con nombres cambiados y sin levantar sospechas. Pero son identificados por un
cura que pasaba por la región y, capturados, son condenados a muerte. De nada
sirven los ruegos de la hija del gobernador, intima amiga de Camila, o el hecho
de que ésta esté embarazada de ocho meses. La sentencia se cumple el 18 de
Agosto de 1848.
El hecho cruel y salvaje es una de las causas que inicia la caída
de Juan Manuel de Rosas, que en 1952 es derrotado por las fuerzas comandadas
por el general Justo José de Urquiza, con el que se inicia, finalmente, el
período constitucional de nuestro país.
El espíritu liberal de Ana se había transmitido a su nieta
Camila y este hecho quedó como un símbolo que se ha ido repitiendo de
generación en generación. Una historia triste pero aleccionadora que fue
abordada con una inteligencia extraordinaria en el primer musical que realizó
Fabián Nuñez, y que es un orgullo que un autor argentino pueda desarrollar una
obra de esta magnitud.
Creo que la historia es en extremo interesante y vale la
pena que os la cuente, aunque muy resumida.
La rendición de Beresford un cuadro de Charles Fouqueray
UNA DANZA MACABRA
Los ángeles danzan.
¡Pero no oigo la música!
Es una daza macabra, en silencio, sin sonido.
Frente a ellos se levanta majestuoso el palacio legislativo.
Pero no os engañéis. Es solo la fachada. Cartón pintado.
Por dentro está vacío.
Solo lo rondan los fantasmas de los viejos políticos que
alguna vez lo habitaron.
Que alguna vez lo llenaron con sus discursos encendidos.
Los querubines bailan.
En el fondo, muy en el fondo, posiblemente en mi imaginación,
se oye un canto.
"Sean eternos los laureles que supimos conseguir".
LAS CARTAS DE GUADALUPE
Mariano Moreno fue uno de los líderes más importante de la Revolución de Mayo. Joven abogado imbuido de los ideales de la Revolución Francesa, fue el motor indispensable para el desarrollo de los acontecimientos. Pero con el patriotismo no bastaba y, como siempre, hubo que recurrir a la fuerza. Esta última encarnada en una figura bastante controversial. Un militar boliviano llamado Cornelio Saavedra, comandante del cuerpo de Patricios, extremadamente moderado y que jugó las cartas, aparentemente, para beneficio propio.
Esto produjo enfrentamientos con Moreno, en los que el joven termina perdiendo. Debido a esto es que se aleja de Buenos Aires hacia Europa con la misión diplomática de conseguir el reconocimiento de las potencias europeas para el nuevo gobierno.
En su viaje por mar, un "error" del capitán del barco lo medica con una dosis letal de un vomitivo y Mariano muere en alta mar, antes de llegar a Europa.
No se ha podido comprobar si Saavedra tuvo que ver con esto Si quedó para siempre su frase de despedida al joven fallecido: "Se necesito tanta agua, para apagar tanto fuego".
La esposa de Moreno, María Guadalupe, sin saber de la muerte de su marido le escribió cinco cartas, que cuando llegaron a destino nunca fueron abiertas. Solo cien años después se supo el contenido de las mismas. Simples cartas de una esposa que amaba a su marido y donde le cuenta mucho de la historia del momento en Buenos Aires. (Se pueden leer en Google)
La máxima cantante folclórica argentina, Mercedes Sosa, grabó una increíble obra de dos gigantes de la composición de mi pais. Ariel Ramirez, con su música, y la letra maravillosa de Felix Luna, historiador y poeta, llamada "Mujeres Argentinas". Una de las canciones lleva por título "Las cartas de Guadalupe".
Vale la pena escucharla.
Una nota extraña; Los tres fallecieron en el mismo año. Hubo un solo detalle. A M. Sosa y A. Ramirez le hicieron honores presidenciales. La muerte de Felix Luna pasó desapercibida porque pertenecía, desde siempre, a otro partido político. Cosas que pasan.
UN LUGAR EN EL MUNDO
Descendimos lentamente siguiendo al guía que, experimentado,
nos fue guiando hasta que llegamos al lecho del rio, ahora seco, ya que es un
rio de lluvia y ese no era su tiempo. Insólitamente se llama El torrente de la
aguada. Caminamos los seis kilómetros que nos separaban del nacimiento de la
ahora extinguida corriente de agua. Rodeada de farallones de piedra y tierra
arenosa, de un color rojo propio de la zona, que alcanzan los 300 mts.
Recorrimos el camino donde alguna vez la vida fue intensa, importante, ya que
es uno de los sitios en los que más restos fósiles se han hallado.
Por un instante nos unimos, el pasado con el presente. El
ser humano con la naturaleza. La enormidad y el silencio que nos llevó a
caminar respetuosamente por imposición de la grandiosidad del paisaje.
Sierra de las quijadas, rincón en donde se ocultaban, más
tarde, los ladrones de ganado, cuando asolaban la pampa. Posiblemente el origen
de su nombre. El hallazgo de las quijadas de las reses que morían en la
travesía hacia la región de Chile.
Cuánto para recapacitar, para entender la vida o perderse en
la pequeñez del ser humano frente a la inmensidad de un mundo que creemos tener
atrapado en una minúscula foto de brillante colores.
Alejandro Marmo
Es un
artista plástico argentino nacido en el Partido de Tres de Febrero, Provincia de Buenos Aires. Es el creador
del proyecto "Arte en las Fábricas" con el que llevó el arte a
espacios productivos de trabajo y es el autor de los dos murales gigantes de
Evita de las fachadas del edificio del ministerio de Desarrollo Social, sobre
la Avenida 9 de Julio.
Alejandro Marmo instaló el concepto de integración a través del arte, como metáfora del desarrollo cultural e industrial. Para esto, trabaja con obreros y sectores excluidos de la sociedad.
A mediados de los 90 creó el proyecto "Arte en las Fábricas" con la intención de rescatar el rezago industrial de las fábricas abandonadas del Conurbano bonaerense. Con estos materiales y con la colaboración de obreros despedidos del sistema productivo impulsó la creación y el emplazamiento de obras de arte en espacios públicos.
Los murales de Evita son la máxima expresión de este proyecto, realizados con material emblemático de la industria como lo es el acero corten y construidos con la participación de obreros. A lo largo de su carrera, trabajó con habitantes de la Villa 31 y del barrio Ejército de los Andes Fuerte Apache, con chicos de bajos recursos de la provincia de Chaco y del partido de Tigre, entre otros espacios.
Las obras que resultan de este tipo de experiencias son emplazadas en espacios públicos, precisamente porque para el artista es ahí donde toman verdadera dimensión, al mismo tiempo que los creadores refuerzan así el sentido de pertenencia con el trabajo artístico realizado.
Esta forma de entender y desarrollar el arte apunta a valorar el mundo imaginario del hombre común. Es decir, que quienes participan en el proyecto crean en sí mismos al comprobar que lo que se proyecta desde la imaginación puede concretarse.
La transformación de lo despreciable en belleza es otro de los conceptos que rige la obra de Alejandro Marmo. El artista cuenta con una fructífera producción de esculturas y pinturas realizadas a partir de desechos, rezagos industriales o material de descarte.
Tal es el caso de la “Abeja de Río Tercero", construida en 2001 por Marmo con restos de la explosión de la fábrica militar en el año 1995 con la colaboración de alumnos de la carrera de Bellas Artes.
A nivel internacional, entendiendo el arte como un lenguaje universal capaz de tender puentes entre las diferentes culturas, recorrió escenarios de América Latina, Europa y Asia. Trabajó con obreros de República Dominicana, con inmigrantes rumanos indocumentados en Italia y con ancianos centenarios de Tokio.
Desarrolló numerosas exposiciones en Madrid, Barcelona, Roma, Milán, Tokio y trabajó en la construcción de un parque temático de insectos en Viena (Austria). Actualmente se encuentra llevando a cabo un proyecto de integración en los poblados chabolistas de la Cañada Real de Madrid (España). Allí trabaja con gitanos en la construcción de una obra que será emplazada en dicha comunidad.
El 10 de junio de 2013, Alejandro Marmo fue recibido en una audiencia privada por el Papa Francisco en la residencia de Santa Marta, en el Vaticano. Durante el encuentro, que se extendió por una hora y media, abordaron distintos temas referidos a la actualidad. Ambos mantienen una estrecha relación por haber trabajado en varios de los proyectos de arte e integración que el escultor desarrolla en Buenos Aires.
En la reunión, el Sumo Pontífice le dio la bendición a El Gashinero, un espacio dedicado al arte comunitario que Marmo inaugurará en el Km. 50 de la Panamericana, en Pilar.
También se habló sobre una futura muestra de Marmo en el Vaticano, así como de la serie de Cristos Obreros que el artista construye con trabajadores y que próximamente emplazará, entre otros lugares, en la ciudad de Luján. El primero de dicha serie fue inaugurado por el propio Jorge Bergoglio, por entonces Cardenal de Buenos Aires, en 2010, en la Iglesia Cristo Obrero y San Blas de Villa Soldati.
Alejandro Marmo ha desarrollado una serie de obras en conjunto con el Cardenal Jorge Bergoglio -hoy Papa Francisco-, algunas de las cuales aun se encuentran en proceso de desarrollo.
A mediados de los 90 creó el proyecto "Arte en las Fábricas" con la intención de rescatar el rezago industrial de las fábricas abandonadas del Conurbano bonaerense. Con estos materiales y con la colaboración de obreros despedidos del sistema productivo impulsó la creación y el emplazamiento de obras de arte en espacios públicos.
Los murales de Evita son la máxima expresión de este proyecto, realizados con material emblemático de la industria como lo es el acero corten y construidos con la participación de obreros. A lo largo de su carrera, trabajó con habitantes de la Villa 31 y del barrio Ejército de los Andes Fuerte Apache, con chicos de bajos recursos de la provincia de Chaco y del partido de Tigre, entre otros espacios.
Las obras que resultan de este tipo de experiencias son emplazadas en espacios públicos, precisamente porque para el artista es ahí donde toman verdadera dimensión, al mismo tiempo que los creadores refuerzan así el sentido de pertenencia con el trabajo artístico realizado.
Esta forma de entender y desarrollar el arte apunta a valorar el mundo imaginario del hombre común. Es decir, que quienes participan en el proyecto crean en sí mismos al comprobar que lo que se proyecta desde la imaginación puede concretarse.
La transformación de lo despreciable en belleza es otro de los conceptos que rige la obra de Alejandro Marmo. El artista cuenta con una fructífera producción de esculturas y pinturas realizadas a partir de desechos, rezagos industriales o material de descarte.
Tal es el caso de la “Abeja de Río Tercero", construida en 2001 por Marmo con restos de la explosión de la fábrica militar en el año 1995 con la colaboración de alumnos de la carrera de Bellas Artes.
A nivel internacional, entendiendo el arte como un lenguaje universal capaz de tender puentes entre las diferentes culturas, recorrió escenarios de América Latina, Europa y Asia. Trabajó con obreros de República Dominicana, con inmigrantes rumanos indocumentados en Italia y con ancianos centenarios de Tokio.
Desarrolló numerosas exposiciones en Madrid, Barcelona, Roma, Milán, Tokio y trabajó en la construcción de un parque temático de insectos en Viena (Austria). Actualmente se encuentra llevando a cabo un proyecto de integración en los poblados chabolistas de la Cañada Real de Madrid (España). Allí trabaja con gitanos en la construcción de una obra que será emplazada en dicha comunidad.
El 10 de junio de 2013, Alejandro Marmo fue recibido en una audiencia privada por el Papa Francisco en la residencia de Santa Marta, en el Vaticano. Durante el encuentro, que se extendió por una hora y media, abordaron distintos temas referidos a la actualidad. Ambos mantienen una estrecha relación por haber trabajado en varios de los proyectos de arte e integración que el escultor desarrolla en Buenos Aires.
En la reunión, el Sumo Pontífice le dio la bendición a El Gashinero, un espacio dedicado al arte comunitario que Marmo inaugurará en el Km. 50 de la Panamericana, en Pilar.
También se habló sobre una futura muestra de Marmo en el Vaticano, así como de la serie de Cristos Obreros que el artista construye con trabajadores y que próximamente emplazará, entre otros lugares, en la ciudad de Luján. El primero de dicha serie fue inaugurado por el propio Jorge Bergoglio, por entonces Cardenal de Buenos Aires, en 2010, en la Iglesia Cristo Obrero y San Blas de Villa Soldati.
Alejandro Marmo ha desarrollado una serie de obras en conjunto con el Cardenal Jorge Bergoglio -hoy Papa Francisco-, algunas de las cuales aun se encuentran en proceso de desarrollo.
Esta foto pertenece al 500 de una de las calles más largas del mundo. Curiosamente lleva el nombre de un presidente que es bastante discutido por los historiadores argentinos: Bernardino Rivadavia. Es la linea divisoria de la ciudad. La cruza totalmente de este a oeste y las calles transversales cambian su nombre a partir de ella. Pero no conforme con ello se prolonga a lo largo de todo el conurbano. hasta transformarse en la ruta nacional 7, que nos lleva hacia la zona de san Luis y Mendoza, provincias históricas que dieron comienzo a la verdadera gesta emancipadora. Pero para que se tenga una idea de lo que estoy hablando explico: aquí estamos al 500, yo vivo sobre esta calle pero en el 12850, o sea 12 km mas adelante, y eso es el inicio del Buenos Aires periférico. Hasta transformarse en ruta, llega, si no me equivoco más allá del 40000 (con cuatro ceros). Una rareza interesante. Tal vez un símbolo de lo que sería y sera nuestra historia.
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